¿Qué nos pasa? ¿Por qué escribimos siempre más acerca del pasado que del presente? Con lo bonito que es el presente, lo de ahora. Hay que vivir, sentir. Igual que siento tus ojos clavados cada amanecer sobre mí. Igual que te siento a ti dentro de mí cada anochecer. Que no cambie nada de eso, que esos principios que acaban siendo finales no se cumplan. Que sean principios, principios del fin. Y ese fin que sea quererte con locura, quererte y no saber hacer otra cosa. Pasar contigo horas, dejarlas tiradas, no mirar cómo pasa el tiempo mientras estoy contigo. Porque contigo lo tengo todo y no me hace falta nada más.
Las noches, depende de cómo se miren, son malas,igual que el pasado. A todos nos hacen recordar, remontarnos a otros días, otros tiempos, otras historias. Algunos dicen que fueron tiempos mejores, hoy en día, lo dudo. En cambio antes, no lo negaba. Pero tenéis que saber una cosa, una historia no se juzga por cómo empieza, sino por cómo acaba. Y esa historia, nuestra historia, terminó mal. Ya sé qué hacer cuando me visiten absurdos arrebatos de echarte de menos, recordar lo malo que fuiste conmigo. Hay más adjetivos, pero me quedo con el ya nombrado. Las noches de pena que pasé por tu culpa. Lo mal que me hacías sentir en algunos momentos y lo culpable que me hacías parecer ser. También voy a recordar cuánto te eché de menos, los días que pasé llorando pensando, y mirando,sin ver nada, una triste pantalla. Voy a recordar lo poco que me dabas y lo mucho que yo me conformaba. Debí de sospechar que algo no iba bien el mismo día en el que no vi tus "buenos días" al despertarme. Después, claro estaba, dejaron de venir tus "buenas noches", buenas noches en todos los sentidos. Me tuve que haber dado cuenta hace mucho tiempo, me habría ahorrado unas cuantas desilusiones.
Vuelve si eres valiente, vuelve a romper otra vez lo que otro con mucho esfuerzo está reparando. Vuelve, por favor. Y dime qué sentiste por mí. Dime justo eso; que sí sentiste algo por mí, pero que no sabías cómo quererme. Que no te merecía. Esto último no hace falta que me lo digas tú, sé de sobra,aunque me haya costado darme cuenta, que no me mereces.
Cambio de opinión 4 líneas después, y pensándolo mejor...no, no vuelvas.
Algo me diste, pero adiós a ese algo, nunca más.
18/1/2016 (escrito oficial)
No hay comentarios:
Publicar un comentario